Criterios Pedagógicos de Educación Ambiental para la Acción Climática.

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Criterios Pedagógicos de Educación Ambiental para la Acción Climática.

Los criterios pedagógicos funcionan como referencias teóricas que iluminan y guían la practica concreta de la educación ambiental para la acción climática.

Bosqueduca ha desarrollado una serie de estos criterios o patrones educativos que buscan brindar calidad y eficiencia a las manifestaciones propias de la educación ambiental: programas escolares, horas de clases, talleres comunitarios, excursiones, confección de recursos educativos.

 
Los criterios pedagógicos, forman parte de nuestra publicación: Manual de Educación Ambiental para la Acción Climática para Comunidades Escolares.

 

CRITERIO 2:

DESARROLLO DE FORTALEZA INTERIOR.

 

La transmisión de fuerza espiritual para enfrentar la grave amenaza del cambio climático, solo puede ser realizada desde la convicción y experiencia propia. No infunde fortaleza quien no la posee.

Estamos en un tiempo crítico, en el que la repetición de un discurso vacío de consecuencia ya no es creíble para las nuevas generaciones.

 

Coraje, esperanza, colaboración radical, confianza en la especie humana, responsabilidad comunitaria son algunos de los valores sustanciales que tienen que emerger desde la autoridad que brinda la coherencia interna de seres humanos, que ayudan a superar el miedo que la situación provoca.

Se trata de re-encantar a las y los estudiantes con un sentimiento de profundo agradecimiento por ser parte del universo, del planeta tierra y su red de vida, compartir un sano orgullo de “ser” humano y estar presente en el momento más decisivo de su evolución.

 

La inacción que producen las emociones vinculadas a las amenazas del cambio climático, solo puede ser superada con una profunda convicción del sentido y valor de re-accionar en forma positiva para intentar solucionar tan grave problema.

Se requiere pasar de una actitud “pro ambiental” a un comportamiento ambiental consciente y perseverante, que se nutra de la riqueza de los sentimientos más nobles de la experiencia humana.

Alcanzar un verdadero comportamiento ambiental es un proceso complejo que requiere estímulo y condiciones idóneas para su manifestación plena.

 No basta con enseñar teóricamente la importancia de aumentar las áreas verdes, se requiere propiciar las condiciones necesarias para que los y las estudiantes puedan hacerlo realidad.

Así ocurre en el caso del exitoso programa “La Mano Verde”, que ha producido cientos de árboles nativos que hoy crecen en hogares y lugares comunitarios de la ciudad de Los Ángeles.

Este programa que integra educación ambiental y reforestación comunitaria se basa en la colaboración radical entre una institución pública, una empresa privada y 20 comunidades educacionales de la comuna de Los Ángeles, Chile.

Manifestar un comportamiento ambiental positivo, sostenido en el tiempo, genera sentimientos que refuerzan la convicción de actuar.  

Ver crecer fuerte y sano el árbol que se germinó y luego se plantó provoca alegría, confianza, aumenta la esperanza.

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