Myrcianthes coquimbensis (lucumillo):

Una joya endémica de la Región de Coquimbo, Chile.

Hace algunos años, un estudiante me obsequió un ejemplar de Myrcianthes coquimbensis. Hoy, ese regalo florece en mi jardín, y con cada brote siento una conexión profunda con esta especie singular, conocida comúnmente como lucumillo o arrayán de La Serena.

Este arbusto endémico de la familia Myrtaceae alcanza entre 1 y 3 metros de altura, con una copa globosa y hojas perennes, coriáceas y aromáticas. Sus flores blancas, hermafroditas y actinomorfas presentan cinco pétalos y numerosos estambres prominentes. Se disponen generalmente en pedúnculos unifloros, aunque ocasionalmente pueden ser trifloros. La fructificación ocurre entre agosto y octubre, con una marcada variabilidad interanual que incide directamente en su capacidad de regeneración.

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El lucumillo habita ambientes áridos y semiáridos de la costa entre Las Tacas y Barrancones, desde los 200 hasta los 2000 m s.n.m. Se desarrolla en suelos soleados con influencia marina, bajo un régimen de precipitaciones anuales que oscila entre los 100 y 300 mm. Su sensibilidad a las heladas limita aún más su distribución natural.

A pesar de su alto valor ornamental y ecológico, la escasa regeneración natural y la creciente presión urbana han llevado a esta especie a ser clasificada como «en peligro». Diversas investigaciones buscan mejorar su propagación mediante semillas y esquejes, desarrollando protocolos específicos para optimizar la germinación y el enraizamiento.

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La conservación del lucumillo exige acciones coordinadas: protección de hábitats prioritarios, restauración ecológica y difusión de su valor como patrimonio natural. Frente a las amenazas, esta especie representa una oportunidad para reconectar con la biodiversidad costera del norte chico y fomentar una cultura de cuidado territorial.

En la imagen se aprecia la floración de un ejemplar cultivado en Valparaíso, testimonio vivo de su resiliencia y belleza.

Valia Vivar M.; Lic. en Biología; Mg. en Ciencias Microbiológicas, PUCV.

Corporación Bosqueduca.

 

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